Sin registrarte y sin hablar con nadie. Lee esto y sabrás exactamente qué hace el producto en cada fase de una selección — y qué no hace.
Una vacante, de principio a fin.
Con sus requisitos: aptitudes, experiencia, idiomas, ubicación.
Subes CV en lote o los traes de LinkedIn. La ficha se rellena sola.
Cada candidato recibe una puntuación del 0 al 100 contra esa vacante.
Revisas por orden, descartas con motivo y avanzas a quien quieras.
Agenda, notas, informe para el cliente y proceso cerrado.
Subes un PDF y la ficha del candidato se rellena: aptitudes, años de experiencia, empresas, idiomas y formación. Puedes subir muchos a la vez y se procesan mientras sigues trabajando.
Cada CV que entra se queda en tu base de talento, con filtros y búsqueda. La siguiente vacante empieza con gente dentro, no en blanco.
EndrIA compara a cada persona con los requisitos de la vacante y le pone una nota con su categoría. En segundos sabes por dónde empezar a mirar.
No es una caja negra: tú decides cuánto pesa cada criterio — aptitudes, experiencia, nivel, idiomas, ubicación o formación. Y cuando entra un CV nuevo, se cruza solo con las vacantes abiertas.
Una extensión de Chrome guarda el perfil que estás viendo directamente en una de tus vacantes, con su experiencia y sus datos de contacto profesionales. Sin copiar y pegar.
Importamos solo información profesional y pertinente para el puesto, porque es lo que la normativa permite. El candidato queda informado de que está en tu proceso.
En qué fase está cada persona, quién la lleva y qué se dijo en la última conversación. Se acabó el candidato perdido entre correos y hojas de cálculo.
Agenda las entrevistas sin salir de la ficha, guarda las valoraciones de cada entrevistador y genera el informe que le mandas al cliente con la terna final.
Esta parte importa tanto como la anterior, y casi nadie la cuenta.
La IA marca el encaje. El descarte lo firma una persona, y queda escrito quién y por qué.
La puntuación ordena y prioriza. El descarte lo haces tú, y queda registrado que lo hiciste tú. Es lo que exige la normativa de protección de datos para una decisión que afecta a una persona.
Los pesos de cada criterio los configuras tú y puedes verlos en cualquier momento. Una nota que no se puede explicar no sirve para defender una decisión.
Compara lo que pide la vacante con lo que dice el CV. El criterio, el contexto y la conversación siguen siendo tuyos.
Cada organización ve solo lo suyo. Los CV y los datos personales se tratan según el RGPD, con borrado y bloqueo de candidatos, y registro de quién hizo qué y cuándo.
EndrIA funciona y hay equipos usándolo cada día, pero seguimos añadiendo piezas y corrigiendo cosas. Si algo no está, te lo decimos antes de que lo descubras tú.
Quince minutos, con tus procesos reales encima de la mesa.